Marketing olfativo. El olor como una sutil estrategia de ventas

El marketing sensorial no es nuevo pero en los últimos años cada vez son más las empresas que apuestan por el uso de técnicas alternativas al marketing tradicional.

Una de ellas consiste en estimular el olfato, uno de los sentidos menos explotados en el terreno del marketing. Todo lo contrario que la vista, el sentido “estrella” pero cada vez más saturado.

El olfato establece una conexión directa con nuestras emociones y recuerdos, de ahí su abrumador potencial como herramienta de estimulación de ventas en todo tipo de establecimientos.

Y es que el efecto de una aroma en el cliente es inmediato. De hecho, existen estudios que demuestran que, en determinadas circunstancias, el olor puede llegar a hacer que los clientes se queden más tiempo y hasta que compren más.

Desde My Consulting somos conscientes de que el marketing olfativo refuerza enormemente la imagen de marca. De hecho, muchas empresas encargan a especialistas en el tema la creación de un aroma propio, exclusivo, que en cuanto lo huela, el consumidor lo asocie inmediatamente a su marca o establecimiento y lo recuerde como una agradable experiencia, por lo que seguramente volverá a comprar.

Tiendas de ropa y decoración, hoteles… Empresas de todo tipo han sucumbido a los encantos del marketing olfativo. En el terreno de la restauración, Dunkin Donuts, la famosa marca de donuts americana, lanzó en 2012 una campaña en Corea del Sur que sin duda supuso todo un avance en este ámbito: la creación de cuñas de radio con olor, que por cierto fueron todo un éxito.

Para los que no oísteis hablar de ella, no os perdáis este video.